| 35. Exégesis Lingüística El versículo emplea una progresión metafórica de gestación para describir el mal como un proceso inevitable. El participio hareh {הָרֹ֣ה | hā-rōh} inicia la acción, seguido del sustantivo amal {עָ֭מָל | ʿā-mal} como complemento directo. La conjunción en veyalod {וְיָלֹ֣ד | wə-yā-lōḏ} conecta esta primera etapa con aven {אָ֑וֶן | ʾā-wen}, que representa el fruto de la aflicción. La construcción uvitnam {וּ֝בִטְנָ֗ם | û-ḇiṭ-nām} sitúa internamente la intención maligna, antes de que el Hifil takhin {תָּכִ֥ין | tā-khîn} intensifique la deliberación y conduzca al sustantivo mirmah {מִרְמָֽה | mir-māh}, enfatizando la escalada desde la concepción del mal hasta su consumación mediante el engaño. |