| 14. Exégesis Lingüística La frase inicia con la combinación condicional e inferencial ei oun {εἰ οὖν | eí oûn} ‘si, por lo tanto’, que vincula esta declaración con el lavado de pies narrado inmediatamente antes. El pronombre enfático ego {ἐγώ | egṓ} ‘yo’, colocado antes del verbo enipsa {ἔνιψα | é-nip-sa} ‘lavé’, resalta que es Jesús quien realiza la acción ejemplar. El grupo nominal humon tous podas {ὑμῶν τοὺς πόδας | hymôn toùs pó-das} ‘los pies de ustedes’ funciona como objeto directo de enipsa, expresando tanto al poseedor (los discípulos) como la parte del cuerpo afectada. La aposición ho kurios kai ho didaskalos {ὁ κύριος καὶ ὁ διδάσκαλος | ho ký-rios kaí ho di-dás-ka-los} identifica a quien actúa como el Señor y el Maestro, de modo que la máxima autoridad y el principal instructor asumen voluntariamente el papel de siervo. La segunda parte de la oración, kai humeis opheilete allelon niptein tous podas {καὶ ὑμεῖς ὀφείλετε ἀλλήλων νίπτειν τοὺς πόδας | kaí hym-eîs o-feí-le-te al-lḗ-lōn níp-tein toùs pó-das}, establece la consecuencia ética: la conjunción kai introduce el paralelo entre el ejemplo de Jesús y la obligación de los discípulos; humeis contrasta con ego; el presente opheilete expresa una obligación duradera; el genitivo recíproco allelon subraya la mutualidad del deber; y el infinitivo niptein, con su objeto tous podas, concreta el contenido de ese mandato. En español se mantiene la estructura condicional seguida por la exhortación paralela para reflejar la lógica ejemplar del original griego. |