| 29. Exégesis Lingüística El versículo se abre con la conjunción kai {καί | kaí} que enlaza esta enseñanza con el contexto previo. El verbo eipen {εἶπεν | eîpen} en aoristo activo indicativo introduce el acto de hablar de manera puntual. El sustantivo parabolēn {παραβολὴν | parabolḕn} en acusativo funciona como objeto directo, especificando el género del discurso, mientras que el dativo autois {αὐτοῖς | autoîs} marca a los destinatarios del dicho. A continuación, el imperativo aoristo idete {Ἴδετε | Ídete} introduce una orden de observar, con un matiz de atención concentrada en un momento concreto. La secuencia tēn sykēn {τὴν συκῆν | tḕn sykḗn} coloca en primer plano a “la higuera” como ejemplo particular, y la coordinación con kai panta ta dendra {καὶ πάντα τὰ δένδρα | kaí pánta tà déndra} amplía el foco a “todos los árboles”, creando un paralelismo entre lo específico y lo general. En español, se mantiene el orden básico del mandato y sus objetos directos para conservar la progresión retórica: del caso singular ejemplar al conjunto más amplio que lo rodea. |