| 35. Exégesis Lingüística El verso consta de dos paralelismos de términos perfectivos seguidos de la partícula negativa poética bal {בַל־ | bal-} 'no', que resaltan la insensibilidad física. Primero, hikkuni {הִכּ֥וּנִי | hiḵḵûnî} 'me golpearon' y chaliti {חָלִיתִי֮ | ḥā·lî·ṯî} 'me enfermé' muestran el daño inicial y la falta de sensación; luego, el intensivo piel halamuni {הֲלָמ֗וּנִי | hâ·lāmū·nî} 'me golpearon severamente' y el perfecto negativo bal-yada‘ti {בַל־יָ֫דָ֥עְתִּי | bal-yā·ḏā·‘tî} 'no supe' destacan la pérdida de conciencia. La interrogativa se introduce con el adverbio temporal mātai {מָתַ֥י | mā·ṯay} 'cuándo', seguido por el imperfecto qal ’āqiṣ {אָקִ֑יץ | ’ā·qîṣ} 'me despertaré', proyectando incertidumbre. Los imperfectos coordinados hiphil ’ōsîp̄ {א֝וֹסִ֗יף | ’ō·sîp̄} 'añadiré' y piel ’ăvaqšēnû {אֲבַקְשֶׁ֥נּוּ | ’ă·vaq·šē·nû} 'lo buscaré' expresan la intención deliberada y la habitualidad, y el adverbio ‘ôḏ {עֽוֹד | ‘ôḏ} 'otra vez' cierra el ciclo, enfatizando la compulsión repetida. |