| 14. Exégesis Lingüística El versículo comienza con la adverbial kimeat {כִּמְעַט | kimʿaṭ} que marca un umbral de peligro. El perfecto hayiti {הָיִיתִי | hā-yī-ṯî} expresa un estado pasado llevado al límite. La frase be-kol-raʿ {בְכָל־רָע | bə-kol-rāʿ} intensifica la totalidad de la maldad mediante la construcción preposición + sustantivo con maqaf. La preposición betokh {בְּתוֹךְ | bə-tōḵ} sitúa la acción “en medio de” qahal {קָהָל | qā-hāl} y we-edah {וְעֵדָה | wə-ʿē-dāh}, coordinados por la conjunción we-, enfatizando el contexto comunitario y la vergüenza pública de pecar ante testigos. |