| 32. Exégesis Lingüística El versículo inicia con la conjunción parásita vav {וּ | û-} unida al perfecto plural shmartem {שְׁמַרְתֶּם | šə-mar-tem} que adquiere valor imperativo colectivo. La-asot {לַעֲשׂוֹת | la-ʿă-šōṯ} con infinitivo constructo Qal más preposición ל señala finalidad. Las partículas acusativas et {אֵת | ʾēṯ} y ve-et {וְאֶת־ | wə-ʾēṯ} introducen los objetos kol-hachukim {כָּל־הַחֻקִּים | kol-hă-ḥuqqīm} y ha-mishpatim {הַמִּשְׁפָּטִים | ha-miš-pā-ṭîm}, distinguiendo estatutos de ordenanzas. El relativo asher {אֲשֶׁר | ʾă-šer} conecta con anoki {אָנֹכִי | ʾā-nō-ḵî}, pronombre enfático, en noten {נוֹתֵן | nō-ṯēn}, participio activo con valor presente. Lifneikhem {לִפְנֵיכֶם | li-p̄-nê-ḵem} funciona como complemento locativo y hayom {הַיּוֹם | ha-yōm} fija el tiempo. La secuencia mandato–finalidad antes de la cláusula relativa refuerza la autoridad y la inmediatez de la voz divina. |