| 2. Exégesis Lingüística El versículo consta de dos cláusulas coordinadas. La primera abre con ve-nachalah {וְנַחֲלָה | wə-na-ḥă-lāh} 'y heredad' como tópico marcado por vav explicativa, seguida por lo-yihyeh-lô {לֹא־יִֽהְיֶה־לּוֹ | lōʾ yiḥ-yeh-lō} 'no será para él' en Qal imperfecto con negación léxica, y el sintagma locativo be-qerev echav {בְּקֶ֣רֶב אֶחָיו | bə-qer-ev ʾe-ḥāv} 'en medio de sus hermanos' que delimita el ámbito tribal. En la segunda cláusula, Yahweh {יְהוָה | Yə-hō-wāh} inicia para destacar al sujeto divino, seguido de hu {הוּא | hûʾ} 'él' como pronombre enfático, y el predicado nominal nachalato {נַחֲלָת֔וֹ | na-ḥă-lā-tô} 'su heredad', estableciendo a Dios como posesión. La conjunción relativa causal ka-asher {כַּאֲשֶׁר | ka-ʾă-šer} 'como, que' introduce la cláusula subordinada que cita la promesa con diber-lô {דִּבֶּר־לֽוֹ | dib-ber-lō} 'habló a él'. Este diseño sintáctico contrasta la ausencia de herencia terrena frente a la posesión divina, reforzando la sustitución cultual. |