| 38. Exégesis Lingüística El versículo comienza con el adverbio ʿod {ע֥וֹד | ʿôḏ} 'aún' indicando la acumulación de agravios; le sigue zot {זֹ֖את | zōṯ} 'esto' como demostrativo enfático. La cláusula asu li {עָ֣שׂוּ לִ֑י | ʿā-śû li} 'hicieron para mí' enfatiza a Dios como receptor de la acción. Los verbos timmu {טִמְּא֤וּ | ṭim-mə-ʾû} y chilelu {חִלֵּֽלוּ | ḥil-lê-lû}, ambos en Piel perfecto de tercera persona plural, subrayan el carácter intencional de la profanación. La construcción et-mikdashi ve’et-shabbtotai {אֶת־מִקְדָּשִׁי֙ וְאֶת־שַׁבְּתוֹתַ֖י | ʾeṯ-miq-da-šî wə-ʾeṯ-šab-bə-ṯō-ṯai} establece un paralelismo entre el espacio sagrado y el tiempo litúrgico como objetos de la transgresión. La expresión bayom hahu {בַּיּ֣וֹם הַה֔וּא | ba-yōm ha-hūʾ} 'en aquel día' fija la temporalidad específica de la ofensa. |