| 14. Exégesis Lingüística El versículo inicia con vehayah {וְהָיָה֙ | wə-hā-yāh} 'y será', marcando consecuencia con el contexto previo. Luego presenta el comparativo kitzvi {כִּצְבִ֣י | ki-ṣə-ḇî} 'ciervo' y la forma participial muddach {מֻדָּ֔ח | mu-ddā-ḥ} 'expulsado', lo que evoca vulnerabilidad. En paralelo, u-khetzon {וּכְצֹאן | ū-kə-ṣōn} 'ovejas', ve-ein {וְאֵ֣ין | wə-ʾên} 'no hay' y la forma participial mekabetz {מְקַבֵּ֑ץ | mə-qab-bēṣ} 'quien recoge' intensifican la idea de abandono. El pasaje continúa con cláusulas paralelas de dispersión: ish {אִ֤ישׁ | ʾîš} 'hombre' + ammo {עַמּוֹ֙ | ʿam-mō} 'su pueblo' + yifnu {יִפְנ֔וּ | yip̄-nū} 'se volverán' contrastan con ve-ish {וְאִ֥ישׁ | wə-ʾîš} 'hombre' + artzo {אַרְצוֹ֖ | ʾar-ṣō} 'su tierra' + yanusu {יָנֽוּסוּ | yā-nū-sū} 'huirán'. Estos dos verbos imperfectos de movimiento establecen un patrón de dispersión, y la adaptación al orden sujeto-verbo-complemento del español mantiene la claridad, resaltando el caos colectivo generado por la huida masiva. |