| 10. Exégesis Lingüística La oración inicia con hostis {ὅστις | hós-tis} 'quienquiera', pronombre relativo indefinido en Nominativo que introduce una cláusula general aplicable a cualquier persona. La partícula gar {γὰρ | gár} 'porque' vincula lógicamente este versículo con la argumentación anterior, aportando la razón del principio expuesto. El sintagma holon ton nomon {ὅλον τὸν νόμον | hó-lon tón nó-mon} 'toda la ley' usa el acusativo como objeto directo de tērēsē {τηρήσῃ | tē-rḗ-sē}, con el adjetivo holon enfatizando la totalidad del conjunto legal. Los dos verbos en subjuntivo aoristo, tērēsē {τηρήσῃ | tē-rḗ-sē} 'guarde' y ptaisē {πταίσῃ | ptaí-sē} 'tropiece', se coordinan para presentar una situación hipotética, con de {δὲ | dé} marcando contraste interno: obediencia general frente a una única falta. La frase preposicional en heni {ἐν ἑνί | en he-ní} 'en uno' emplea el dativo para señalar incluso el punto más mínimo dentro del sistema legal. El perfecto gegonen {γέγονεν | gé-go-nen} 'ha llegado a ser' expresa un estado resultante estable, derivado de esa única infracción. Finalmente, pantōn enokhos {πάντων ἔνοχος | pán-tōn é-no-khos} 'culpable de todos' usa el genitivo pantōn para indicar relación de totalidad: la responsabilidad legal se extiende al conjunto completo. En español, la estructura se vierte como una construcción condicional-explicativa, manteniendo el contraste entre obediencia casi completa y fallo mínimo, y conservando el matiz jurídico del predicado 'culpable de todos'. |