| 26. Exégesis Lingüística La oración comienza con kai ouk ischysan {καὶ οὐκ ἴσχυσαν | kaí ouk í-schu-san} 'y no pudieron', donde la negación ouk recae sobre el verbo principal aoristo ischysan, marcando su incapacidad. Este verbo gobierna el infinitivo epilabesthai {ἐπιλαβέσθαι | e-pi-la-BÉS-thai} 'atrapar', formando una construcción verbo finito + infinitivo que expresa el intento frustrado. El complemento en genitivo tou rhēmatos {τοῦ ῥήματος | toû rhḗ-ma-tos} 'de la palabra' depende de epilabesthai y señala que buscan una expresión concreta que pueda servir de base para acusar. La frase preposicional enantion tou laou {ἐναντίον τοῦ λαοῦ | e-nan-tí-on toû la-oû} 'delante del pueblo' introduce el escenario público, añadiendo presión social y política al intento de atraparlo.
La segunda parte, introducida por kai {καὶ | kaí} 'y', presenta el participio thaumasantes {θαυμάσαντες | thau-má-san-tes} 'asombrados' en nominativo, que concuerda con el mismo sujeto implícito y funciona de manera circunstancial con matiz causal: están tan impresionados que dejan de atacar. La preposición epi con dativo en epi tē apokrisei autou {ἐπὶ τῇ ἀποκρίσει αὐτοῦ | e-pí tē a-po-krí-sei au-toû} 'por su respuesta' especifica la causa del asombro, destacando la calidad de la respuesta de Jesús. El verbo final esigēsan {ἐσίγησαν | e-sí-gē-san} 'callaron' cierra la secuencia como resultado culminante: el discurso hostil se transforma en silencio respetuoso y derrotado. En español se mantiene la progresión lógica (intento frustrado → asombro → silencio) reorganizando mínimamente para lograr fluidez, pero conservando el énfasis en el contexto público y en la fuerza de la respuesta. |