| 46. Exégesis Lingüística El versículo se compone de dos oraciones coordinadas unidas por la conjunción negativa oude {οὐδὲ | oudé} ‘ni tampoco’, que acumula la negación. En la primera cláusula, oudeis edynato apokrithenai autō logon {οὐδεὶς ἐδύνατο ἀποκριθῆναι αὐτῷ λόγον | oudeís edý-na-to apokri-thê-nai autô lógon} ‘nadie podía responderle palabra’ combina el verbo de capacidad edynato con el infinitivo complementario apokrithenai, indicando incapacidad total para dar cualquier respuesta, expresada por el objeto directo logon. El pronombre dativo autō señala que la incapacidad se dirige específicamente a Jesús como interlocutor. La segunda cláusula oude etolmēsen tis apʼ ekeinēs tēs hēmeras eperōtēsai auton ouketi {οὐδὲ ἐτόλμησέν τις ἀπʼ ἐκείνης τῆς ἡμέρας ἐπερωτῆσαι αὐτὸν οὐκέτι | oudé etól-mē-sen tis ap’ ekeínēs tês hē-mé-ras e-pe-rō-tê-sai autón ou-ké-ti} introduce el aoristo etolmēsen con sujeto indefinido tis, marcando un acto puntual de osadía que, desde aquel momento, deja de ocurrir. La frase preposicional apʼ ekeinēs tēs hēmeras delimita el punto de inflexión temporal, mientras que el infinitivo eperōtēsai describe el acto de interrogar a Jesús de manera más insistente. El adverbio ouketi al final de la segunda cláusula refuerza el sentido de ruptura definitiva: desde ese día ya no hubo más intentos de cuestionarlo. En la traducción al español se preserva la doble estructura con infinitivos complementarios y la progresión retórica desde la incapacidad de responder hasta la ausencia total de coraje para volver a interrogar a Jesús. |