| 21. Exégesis Lingüística El versículo inicia con la conjunción kai {καὶ | kaí} “y”, que enlaza esta afirmación con la cadena de ejemplos anteriores sobre juramentos. La estructura ho omosas {ὁ ὀμόσας | ho omósas} funciona como sintagma nominal, donde el artículo ho más el participio aoristo omosas crean la idea de “el que jura”, es decir, cualquier persona que realiza tal acción en un caso particular. La frase preposicional en tō naō {ἐν τῷ ναῷ | en tô naō} usa el dativo para marcar ubicación dentro del templo como ámbito del juramento. El verbo principal omnuei {ὀμνύει | omnýei} retoma el mismo lexema del participio y subraya el acto de jurar como acción jurídicamente seria. El pronombre dativo autō {αὐτῷ | autô} retoma el referente “templo”, reforzando que el juramento se relaciona directamente con ese lugar sagrado. La segunda parte se introduce con kai en tō katoikounti auton {καὶ ἐν τῷ κατοικοῦντι αὐτόν | kaí en tô katoikoûnti autón}, donde el participio presente katoikounti describe a “el que habita” de manera continua en el templo; el pronombre acusativo auton es su objeto directo, “lo”, refiriéndose de nuevo al templo. Sintácticamente, las frases preposicionales en paralelo (“en el templo”, “en él”, “en el que habita en él”) crean una progresión que lleva del objeto visible del juramento (el edificio) al sujeto invisible implicado (la presencia divina), lo cual en español se vierte manteniendo la repetición enfática de las preposiciones y la referencia continua al mismo lugar sagrado. |