| 28. Exégesis Lingüística La oración inicia con la conjunción coordinante kai {καί | kaí} tras el adverbio houtos {οὕτως | hoú-tōs}, vinculando este enunciado con el discurso previo y subrayando la continuidad. El pronombre enfático hymeis {ὑμεῖς | hy-meîs} marca el sujeto de la exhortación. La oposición de lugar exothen … esothen {ἔξωθεν … ἔσωθεν | éx-ō-then … é-sō-then} enmarca el contraste entre la apariencia externa y la realidad interna, reforzado por la correlación men … de {μὲν … δὲ | men … de}. El verbo medio pasivo phainesthe {φαίνεσθε | phaí-nes-the} con dikaioi {δίκαιοι | dí-kai-oi} en aposición expresa una justicia meramente aparente ante el dativo anthropois {ἀνθρώποις | anth-rō-pois}. A continuación, el verbo copulativo este {ἐστε | es-te} introduce el estado genuino, acompañado del participio predicativo mestoi {μεστοί | mes-toí} que rige los genitivos hypokriseos {ὑποκρίσεως | hy-po-krí-se-ōs} y anomias {ἀνομίας | a-no-mí-as}, revelando un contenido de falsedad y transgresión. El paralelo sintáctico mantiene la tensión entre la fachada visible y la condición interior. |