| 32. Exégesis Lingüística En hebreo, este proverbio emplea paralelismo sintético en dos comparaciones. Primero, el adjetivo evaluativo tov {טוֹב | ṭôḇ} ’bueno’ encabeza la primera cláusula comparativa; erekh appayim {אֶרֶךְ אַפַּיִם | ʾé-reḵ ʾap-pá-yim} ’lento en airarse, modismo para paciencia’ se opone a gibbor {גִּבּוֹר | gib-bôr} ’hombre fuerte’ mediante la preposición min ’que’. Luego, la conjunción vav + participio activo ûmōšēl {וּמֹשֵׁל | û-mō-šēl} ’el que gobierna’ unido a bərūḥô {בְּרוּחוֹ | bə-rū-ḥô} ’su espíritu’ contrasta con milōkhed {מִלֹּכֵד | mi-lo-khéd} ’el que toma’ de ʿîr {עִיר | ʿîr} ’ciudad’, estableciendo la segunda comparación. El uso de participios en lugar de formas verbales finitas resalta cualidades permanentes, y la estructura min… mi… enfatiza la superioridad del autocontrol interno sobre la fuerza externa. |