| 9. Exégesis Lingüística El versículo inicia con la conjunción causal laken {לָכֵן | lā-ḵēn} 'por tanto', que introduce la consecuencia emocional. El Qal perfecto samach {שָׂמַח | śā-maḥ} 'se alegra' sitúa el gozo en libbi {לִבִּי | liḇ-bî} 'mi corazón'. A continuación, el vav consecutivo vayagel {וַיָּגֶל | wa-yā-ḡel} 'y se regocija' intensifica la exaltación de kevodi {כְּבוֹדִי | kə-ḇō-ḏî} 'mi gloria', creando un crescendo interno. La partícula intensificadora af {אַף | ʾāp̄} 'también' vincula la dimensión física con besari {בְּשָׂרִי | bə-sa-rî} 'mi carne'. Finalmente, el imperfecto yishkon {יִשְׁכֹּן | yiš-kōn} 'residirá' expresa continuidad, clausurada por labetach {לָבֶטַח | lā-ḇe-ṭaḥ} 'en seguridad', que cierra la unidad emocional y corpórea con una confianza estable. |