| 11. Exégesis Lingüística El versículo inicia con la conjunción kai {καὶ | kaí} 'y', que enlaza esta escena con el contexto previo. El sujeto compuesto hoi emporoi tēs gēs {οἱ ἔμποροι τῆς γῆς | hoi ém-po-roi tês gês} 'los comerciantes de la tierra' presenta a los agentes humanos afectados por la caída de la ciudad, con el genitivo gēs especificando el ámbito mundial. Los dos verbos en presente activo klaiousin kai penthousin {κλαίουσιν καὶ πενθοῦσιν | klaí-ou-sin kaí pen-thoû-sin} forman un paralelismo verbal que intensifica la reacción emocional continua, diferenciando entre llanto audible y duelo profundo. La preposición ep' autēn {ἐπʼ αὐτήν | ep' au-tḗn} 'sobre ella' marca el objeto de ese lamento, la ciudad simbolizada como Babilonia. La conjunción causal hoti {ὅτι | hó-ti} 'porque' introduce la cláusula que explica la causa económica del dolor: ton gomon autōn oudeis agorazei ouketi {τὸν γόμον αὐτῶν οὐδεὶς ἀγοράζει οὐκέτι | tòn gó-mon au-tôn ou-deís a-go-rá-zei ou-ké-ti}. En esta cláusula, el orden inicial del objeto directo ton gomon autōn seguido por el sujeto oudeis y luego el verbo agorazei con el adverbio ouketi al final crea énfasis tanto en la totalidad de sus cargamentos como en el cese absoluto de la actividad comercial. En la traducción al español se adopta un orden sujeto-verbo-objeto más natural, pero se conserva la relación causal y el contraste entre el pasado de abundante comercio y la situación presente de ruina económica definitiva. |