| 13. Exégesis Lingüística El versículo comienza con el vav consecutivo wayyaʿal {וַיַּ֤עַל | wayyāʿal} 'y él subió', que marca la acción principal, seguido de la preposición miššām {מִשָּׁם֙ | miššām} 'de allí' para indicar procedencia. A continuación, el acusativo explícito ’et {אֶת־ | ’et} introduce el objeto directo ʿaṣmōṯ šā’ûl {עַצְמ֣וֹת שָׁאוּל | ʿaṣmōṯ šā’ûl} 'huesos de Saúl', y en paralelismo la fórmula wə-’et ʿaṣmōṯ yəhōnāṯān bənô {וְאֶת־עַצְמ֖וֹת יְהוֹנָתָ֣ן בְּנ֑וֹ | wə-’et ʿaṣmōṯ yəhōnāṯān bənô} 'y los huesos de Jonatán, su hijo' refuerza la inclusión de ambos. El verbo wayya’asfu {وַיַּ֣אַסְפ֔וּ | wayya’asfu} 'y reunieron' coordina la cláusula que presenta el segundo objeto ’et ʿaṣmōṯ hammūqā’îm {אֶת־עַצְמ֖וֹת הַמּוּקָעִֽים | ’et ʿaṣmōṯ hammūqā’îm} 'huesos de los colgados', donde el participio pasivo Pual añade un matiz de deshonra pública. Este paralelismo sintáctico y la repetición de la marca acusativa subrayan la solemnidad y la dimensión colectiva del rescate de los restos. |