| 20. Exégesis Lingüística El hebreo emplea dos negaciones con le-vilti {לְבִלְתִּי | lə-ḇil-tî} 'para que no' para marcar propósito, evitando que el rey se enaltezca (rum {רוּם־ | rūm} 'elevarse con orgullo') y se desvíe (sur {ס֥וּר | sûr} 'apartarse') de la ley representada por mitzvah {הַמִּצְוָה | ham-miṣ-wāh} 'mandamiento'. El paralelismo yā-mîn ū-śə-mōl {יָמִ֣ין וּשְׂמֹ֑אול | yā-mîn ū-śə-mōl} 'derecha e izquierda' intensifica la obediencia completa. La estructura final de propósito lemaan ya’arikh yamim {לְמַעַן יַאֲרִיךְ יָמִים | lə-ma-ʿan ya-ʾă-rîḵ yā-mîm} 'para que prolongue días' establece la relación de causa y efecto que se extiende a él y sus hijos (hu ū-vanav {הוּא וּבָנָיו | hū ū-ḇā-nāw} 'él y sus hijos') en medio de Israel (bə-qé-rev yis-rā-ēl {בְּקֶרֶב יִשְׂרָאֵל | bə-qé-rev yis-rā-ēl} 'en medio de Israel'). |