| 24. Exégesis Lingüística El versículo inicia con la conjunción causal yaan {יַעַן | ya-ʿan} 'a causa de', que establece el motivo del reproche. A continuación, tres verbos coordinados (loasu {לֹא-עָשׂוּ | lōʾ-ʿā-śû} 'no hicieron'; maasu {מָאֲסוּ | mā-ʾă-sû} 'despreciaron'; chillu {חִלְּלוּ | ḥil-lə-lû} 'profanaron') acumulan la serie de rebeldías. Mishpatay {מִשְׁפָּטַי | miš-pa-ṭai} y vechukotay {וְחֻקֹּתַי | wə-ḥuq-qō-ṯai} establecen un paralelismo semántico entre 'decretos' y 'estatutos'. Veetshabbatotay {וְאֶת-שַׁבְּתוֹתַי | wə-ʾeṯ-šab-bə-ṯō-ṯai} introduce el objeto directo 'días de reposo'. La cláusula final (veacharei gilulei avotam hayu eineihem {וְאַחֲרֵי גִּלּוּלֵי אֲבוֹתָם הָיוּ עֵינֵיהֶם | wə-ʾa-ḥă-rê gil-lu-lei ʾă-vo-tām hā-yû ʿê-nê-hem}) relega el sintagma 'sus ojos' al final, enfatizando la mirada dirigida a los ídolos y señalando la perduración de la idolatría heredada. El hebreo emplea paralelismo verbal y un orden flexible que, al adaptarse al español, requiere coordinación explícita y sujeto implícito para conservar el énfasis original. |