| 15. Exégesis Lingüística El versículo inicia con la conjunción u-kemo {וּכְמוֹ | û-kə-mō} 'y como', que junto con ha-shachar {הַשַּׁחַר | ha-ša-ḥar} 'el amanecer' establece el marco temporal previo a la huida. El Qal perfecto 'alah {עָלָה | ʿā-lāh} 'subió' marca la consumación del amanecer, seguido por el imperfecto Piel va-ya'itsu {וַיָּאִ֥יצוּ | way-ya-ʾî-ṣû} 'apremiaron', que intensifica la urgencia de los ha-malakim {הַמַּלְאָכִים | ha-mal-ʾā-ḵîm} 'ángeles'. El infinitivo constructo leemor {לֵאמֹר | lē-ʾmōr} introduce el discurso directo, donde los imperativos kum {קוּם | qûm} 'levántate' y kach {קַח | qaḥ} 'toma' transmiten mandato inmediato. La marca de objeto directo et {אֶת־ | ʾeṯ-} esclarece el objeto, seguido por ishtekha {אִשְׁתְּךָ | ʾiš-te-ḵā} 'tu esposa' y shtei benotekha {שְׁתֵּי בְּנוֹתֶיךָ | šṯê bə-nō-ṯe-ḵā} 'tus dos hijas', enfatizando la inclusión del grupo familiar. El participio Nifal ha-nimtzaot {הַנִּמְצָאוֹת | ha-nim-ṣā-ʾôt} precisa que ellas están en el lugar. La conjunción pen {פֶּן | pen} 'no sea que' introduce la advertencia, y el Nifal imperfecto tissafeh {תִּסָּפֶה | tis-sā-p̄eh} 'seas destruido' expone el peligro de la acción divina. Finalmente, ba-avon ha-ir {בַּעֲוֺן הָעִיר | ba-ʿă-wōn ha-ʿîr} 'en el pecado de la ciudad' vincula la destrucción al estado moral del emplazamiento. La sintaxis hebrea, con vav consecutivo y constructos infinitivos, se traslada al español para preservar la urgencia y coherencia narrativa. |