| 6. Exégesis Lingüística El versículo inicia con ufera’im {וּפְרָאִים֙ | û-p̄ᵉ-rā-ʾîm} 'y los asnos monteses', donde la conjunción copulativa prefijada introduce al sujeto plural no domesticado. El verbo amdu {עָמְד֣וּ | ʿā-mədû} 'se pararon' (Qal perfecto 3.ª plural) describe un acto consumado. La preposición al {עַל־ | ʿal} introduce el complemento locativo shefayim {שְׁפָיִ֔ם | šə-p̄ā-yim} 'colinas desnudas', indicando elevación y ausencia de vegetación. La secuencia sha’fu ruach {שָׁאֲפוּ ר֖וּחַ | šā-ʾă-fû rū-aḥ} 'aspiraron viento' crea una imagen de olfatear la brisa; la partícula katanim {כַּתַּנִּ֑ים | ka-ṭan-nîm} 'como chacales' intensifica la urgencia. A continuación, kalu {כָּל֥וּ | kā-lû} 'desfallecieron' introduce la cláusula resultativa con el sujeto eineihêm {עֵינֵיהֶ֖ם | ʿê-nê-hem} 'sus ojos'. La conjunción causal ki־ {כִּי־ | kî} 'porque' precede a la negación ein {אֵ֥ן | ʾên}, que se une a esev {עֵֽשֶׂב | ʿê-śeḇ} 'hierba' para explicar la falta de sustento. La coordinación de verbos perfectos subraya la inevitabilidad de la desolación. |