| 24. Exégesis Lingüística El versículo se estructura como una oración condicional irreal del pasado introducida por ei {εἰ | eí} ‘si’, con protasis εἰ τὰ ἔργα μὴ ἐποίησα ἐν αὐτοῖς y apódosis ἁμαρτίαν οὐκ εἴχοσαν. El objeto directo anticipado ta erga {τὰ ἔργα | tà ér-ga} aparece delante del verbo epoiēsa {ἐποίησα | epoí-ē-sa} para enfatizar las obras realizadas. La negación mē {μὴ | mḕ} con aoristo indicativo refuerza el carácter contrafáctico. La oración relativa ha oudeis allos epoiēsen {ἃ οὐδεὶς ἄλλος ἐποίησεν | ha ou-deìs ál-los epoí-ē-sen} califica a las obras como únicas, usando oudeis allos como sujeto compuesto para expresar que absolutamente ninguna otra persona hizo tales obras. La apódosis hamartian ouk eichosan {ἁμαρτίαν οὐκ εἴχοσαν | ha-mar-tí-an ouk eí-kho-san} usa imperfecto indicativo para describir un estado continuo que no habría existido, enfatizando la responsabilidad moral condicionada por la revelación. El giro discursivo nyn de {νῦν δὲ | nûn dè} introduce la situación real: dos perfectos coordinados heōrakasin kai memisēkasin {ἑωράκασιν καὶ μεμισήκασιν | he-o-rá-ka-sin kaì me-mi-sē-ka-sin} marcan acciones completadas (ver y odiar) con resultados que perduran, subrayando la gravedad del rechazo actual. La cadena de kai {καὶ | kaì} aporta ritmo enfático y culmina en la doble mención eme kai ton patera mou {ἐμὲ καὶ τὸν πατέρα μου | e-mè kaì tón pa-té-ra mou}, donde el odio hacia Jesús implica simultáneamente odio hacia el Padre, reflejando la estrecha unión entre ambos y justificando la traducción española que mantiene la progresión condicional y el paralelismo de los objetos. |