| 22. Exégesis Lingüística El versículo se abre con la secuencia kai hymeis oun nyn men lypen echete {καὶ ὑμεῖς οὖν νῦν μὲν λύπην ἔχετε | kaí hy-meîs oûn nŷn mén lúpēn é-khe-te}, que retoma directamente a los discípulos como sujeto y emplea la partícula inferencial oun para vincular la tristeza actual con la enseñanza previa sobre la partida de Jesús. La construcción μὲν…δὲ organiza un fuerte contraste: por un lado, el estado presente de tristeza (lypen {λύπην | lúpēn} en acusativo como objeto de ἔχετε), por otro, la esperanza futura introducida con palin de opsomai hymas {πάλιν δὲ ὄψομαι ὑμᾶς | pá-lin dè ó-psom-ai hy-mâs} “pero de nuevo veré a vosotros”. El verbo opsomai {ὄψομαι | ó-psom-ai} en futuro medio subraya la implicación personal del hablante en el reencuentro.
La siguiente cláusula, kai kharesetai hymon he kardia {καὶ χαρήσεται ὑμῶν ἡ καρδία | kaí kha-rḗ-se-tai hy-môn hē kar-dí-a}, usa el futuro pasivo de chairō para presentar la alegría como algo recibido; el genitivo hymon {ὑμῶν | hy-môn} es genitivo de posesión (“de vosotros”) y el sujeto hē kardia pospuesto da énfasis al pronombre. Finalmente, kai ten charan hymon oudeis airei aphʼ hymon {καὶ τὴν χαρὰν ὑμῶν οὐδεὶς αἴρει ἀφʼ ὑμῶν | kaí tḕn kha-rán hy-môn ou-deís aí-rei aphʼ hy-môn} combina el objeto directo (tēn charan hymon) con el sujeto indefinido oudeis y la preposición aphʼ hymon para expresar la imposibilidad de que nadie quite esa alegría a los discípulos. La traducción al español conserva la progresión temporal (ahora–pero–otra vez–nadie), el contraste estructural de μὲν…δὲ y la coherencia lógica de causa y resultado, reforzando el consuelo y la certeza del gozo prometido. |