| 33. Exégesis Lingüística La frase se abre con tauta {ταῦτα | taû-ta} 'estas cosas', seguido del verbo perfecto lelaleka {λελάληκα | le-lá-lē-ka} 'he hablado', más el dativo hymin {ὑμῖν | hy-mîn} 'a vosotros', configurando un enunciado cuyo efecto continúa en el presente. El propósito se introduce con hina {ἵνα | hína} 'para que', que gobierna la cláusula en que la preposición en {ἐν | en} con el dativo emoi {ἐμοὶ | e-moi} 'en mí' señala la esfera relacional donde se halla la paz. El objeto eirenen {εἰρήνην | ei-rḗ-nēn} 'paz' precede al verbo subjuntivo echēte {ἔχητε | é-khē-te}, formando una cláusula de finalidad. El paralelismo se refuerza con la repetición de en {ἐν | en}, ahora con tō kosmō {τῷ κόσμῳ | tô kós-mō} 'en el mundo', y el objeto thlipsin {θλῖψιν | thlî-psin} 'aflicción', seguido del presente indicativo echete {ἔχετε | é-khe-te} 'tenéis', que presenta la aflicción como realidad constante. La conjunción adversativa alla {ἀλλὰ | al-lá} introduce el imperativo tharseite {θαρσεῖτε | thar-seî-te} 'tened ánimo', que funciona como exhortación central frente a la tensión entre paz y aflicción. Finalmente, la combinación enfática egō {ἐγὼ | e-gṓ} 'yo' y nenikēka {νενίκηκα | ne-ní-kē-ka} 'he vencido', con el objeto ton kosmon {τὸν κόσμον | tón kós-mon} 'el mundo', usa el perfecto para destacar una victoria completa cuyos efectos perduran, fundamento de la exhortación previa. En español se mantiene el contraste entre "en mí" y "en el mundo" y se conserva el valor de propósito, realidad presente y triunfo consumado mediante tiempos verbales diferenciados. |