| 4. Exégesis Lingüística El versículo abre con el pronombre enfático egō {ἐγώ | egṓ}, colocado antes del verbo edoxasa {ἐδόξασα | edóxasa}, lo que realza al sujeto y su acción: “yo glorifiqué”. El aoristo indicativo presenta la glorificación como un hecho completo. La preposición epi {ἐπὶ | epì} con el genitivo tēs gēs {τῆς γῆς | tês gês} delimita el ámbito de esa glorificación “sobre la tierra”, en contraste implícito con la esfera celestial. El sintagma to ergon {τὸ ἔργον | tò érgon} funciona como objeto directo del participio teleiōsas {τελειώσας | teleiṓsas}, que, en nominativo masculino singular, concuerda tácitamente con el sujeto egō y tiene valor adverbial: indica la manera en que Jesús glorificó al Padre, “completando la obra”. El relativo ho {ὃ | hó} introduce una oración que especifica esa obra como la que el Padre le confirió: ho dedōkas moi {ὃ δέδωκάς μοι | hó dédōkas moi}. El perfecto dedōkas {δέδωκάς | dédōkas} subraya que la entrega de la obra pertenece al pasado pero conserva vigencia en el momento de la oración. Finalmente, la cláusula hina poiēsō {ἵνα ποιήσω | hína poiḗsō} expresa el propósito de esa entrega: “para que yo hiciera”, donde el aoristo subjuntivo poiēsō enfoca la tarea como una unidad global a cumplir. En español se refleja la relación entre la glorificación y la consumación de la obra mediante construcciones temporales (“al llevar hasta el final”, “al concluir”) que reproducen el valor adverbial del participio, y se traduce hina con una oración final introducida por “para que”, preservando el matiz de propósito. |