| 20. Exégesis Lingüística El versículo se inicia con la consecutiva narrativa verra’ah {וְרָאָ֣ה | wə-rā-’āh} ‘y verá’, típica de las prescripciones levíticas. Sigue el sujeto explícito hakkohen {הַכֹּהֵ֗ן | hak-kō-hēn} ‘sacerdote’, reforzado por su repetición junto al verbo decisivo vetimme’o {וְטִמְּא֧וֹ | wə-tim-mə-’ō} ‘lo declarará impuro’, enfatizando la autoridad ritual. La partícula vehinneh {וְהִנֵּ֤ה | wə-hin-nēh} ‘y he aquí’ introduce la condición visual que determina la impureza. El adjetivo shafal {שָׁפָ֣ל | šā-p̄āl} ‘más profundo’ funciona en cláusula comparativa con min-ha’or {מִן־הָע֔וֹר | min-hā-‘ōr} para describir la posición de la lesión. El cambio de color de use’arah {וּשְׂעָרָ֖הּ | û-śə-ʿā-rāh} a lavan {לָבָ֑ן | lā-ḇān} ‘blanco’ marca la progresión de la afección. La cláusula causal nega-tzara’at hi {נֶֽגַע־צָרַ֥עַת הִ֖וא | ne-ga‘-ṣā-ra-‘at hî} ‘porque es llaga de lepra’ justifica la impureza, y parachah {פָּרָֽחָה | pā-rā-ḥāh} ‘ha brotado’ indica el avance de la llaga. La repetición de hakkohen refuerza la supervisión sacerdotal. La formal preserva la estructura ritual; la dinámica prioriza la comprensión de criterios diagnósticos. |