| 12. Exégesis Lingüística El versículo inicia con la partícula existencial yesh {יֵשׁ | yēš} 'hay/existe', estableciendo la presencia de una realidad. El núcleo derekh {דֶּרֶךְ | déréḵ} se comporta como sujeto, calificado por el adjetivo yashar {יָשָׁר | yāšār} 'recto', filtrado por la perspectiva del ish {אִישׁ | ʾîš}. La preposición lifnei {לִפְנֵי | liphnê} fija la relación de proximidad perceptiva. La conjunción adversativa we-acharitah {וְאַחֲרִיתָּהּ | wə-ʾaḥarîṯāh} introduce el resultado adverso, vinculado a darkhei {דַּרְכֵי־ | darkê} + mavet {מָוֶת | māweṯ} 'muerte', mostrando el plural de posibles desenlaces. La construcción hebrea enfatiza el contraste entre lo aparente y la consecuencia real; en español se opta por una sintaxis clara (sujeto-verbo-complementos) que preserve ese contraste. |