| 7. Exégesis Lingüística El texto griego inicia con la conjunción kai {καὶ | kaí} 'y', que conecta esta declaración con la visión anterior. El verbo principal ēkousa {ἤκουσα | ḗ-kou-sa} 'oí' está en aoristo activo indicativo primera persona singular, presentando la acción de escuchar como un evento completo dentro de la narración visionaria. La secuencia tou thysiastēriou legontos {τοῦ θυσιαστηρίου λέγοντος | toû thu-si-as-tē-rí-ou lé-gon-tos} 'del altar que decía' combina un genitivo con participio presente para atribuir la voz al propio altar; el participio legontos {λέγοντος | lé-gon-tos} expresa acción simultánea con el oír. La exclamación enfática nai {Ναί | Naí} 'sí' introduce una afirmación solemne de asentimiento. El vocativo kyrie {κύριε | ký-ri-e} 'Señor', seguido de la aposición articular ho theos ho pantokratōr {ὁ θεός ὁ παντοκράτωρ | ho the-ós ho pan-to-krá-tōr} 'el Dios, el Todopoderoso', acumula títulos divinos y resalta la majestad y autoridad absolutas de Dios. Los adjetivos alēthinai kai dikaiai {ἀληθιναὶ καὶ δίκαιαι | a-lē-thi-naí kaí dí-kai-ai} 'verdaderos y justos' están en nominativo femenino plural y concuerdan con hai kriseis {αἱ κρίσεις | haí krí-seis} 'los juicios', que funcionan como sujeto de una cópula implícita 'son'; esto subraya la veracidad y justicia inherentes a las decisiones divinas. El pronombre posesivo sou {σου | soû} 'tus' en genitivo vincula estrechamente esos juicios con Dios como su autor. En español, la traducción formal mantiene la estructura de vocativo seguido de títulos y predicación sobre los juicios, mientras que la dinámica introduce un matiz narrativo (“Entonces escuché...”) para reforzar la progresión de la visión sin alterar la relación sintáctica básica entre sujeto y atributos. |