| 21. Exégesis Lingüística El versículo abre con la expresión preposicional en tō nomō {ἐν τῷ νόμῳ | en tôi nómō} ‘en la ley’, que funciona como marco de autoridad, seguida de gegraptai {γέγραπται | gé-grap-tai} ‘está escrito’, fórmula de cita que introduce Escritura reconocida. La conjunción hoti {ὅτι | hó-ti} ‘que’ introduce el contenido de la cita. El paralelismo en heteroglossōis {ἐν ἑτερογλώσσοις | en he-te-ro-glṓs-sois} ‘en lenguas extranjeras’ y en kheilesin heterōn {ἐν χείλεσιν ἑτέρων | en kheí-le-sin he-té-rōn} ‘en labios de otros’ está construido con frases preposicionales coordinadas por kai {καὶ | kaí}, reforzando la idea de que Dios hablará mediante medios lingüísticos ajenos. El verbo futuro lalēsō {λαλήσω | la-lé-sō} ‘hablaré’ gobierna el dativo tō laō toutō {τῷ λαῷ τούτῳ | tôi la-ō toú-tō} ‘a este pueblo’, donde el demostrativo restringe el alcance de la advertencia. La secuencia kai oud houtōs {καὶ οὐδʼ οὕτως | kaí oud hoú-tōs} ‘y ni aun así’ introduce una cláusula de resultado frustrado, preparando el verbo futuro medio eisakousontai {εἰσακούσονταί | ei-sa-koú-son-taí} ‘escucharán’, que en contexto se entiende como “no escucharán”, subrayando la obstinación del pueblo frente a la revelación. La cláusula final legei kyrios {λέγει κύριος | lé-gei ký-ri-os} ‘dice el Señor’ funciona como fórmula profética de cierre, con el presente legei dando un matiz intemporal a la voz de Dios. En español, la traducción formal mantiene la estructura de cita legal y el paralelismo, mientras que la dinámica conserva las relaciones sintácticas pero adapta algunos giros (“me harán caso”) para expresar con mayor claridad el matiz de obediencia implícito en eisakousontai. |