| 34. Exégesis Lingüística La oración comienza con hai gynaikes {Αἱ γυναῖκες | Haí gynaî-kes} ‘las mujeres’ como sujeto explícito en nominativo, estableciendo el grupo al que se dirige el mandato. La preposición en {ἐν | en} con el dativo tais ekklesiais {ταῖς ἐκκλησίαις | taîs ek-klē-sí-ais} sitúa la conducta ordenada dentro del ámbito de las iglesias o asambleas reunidas. El verbo sigatosan {σιγάτωσαν | si-gá-to-san} es un imperativo presente activo en tercera persona plural, que funciona como mandato general y continuo: que “callen” o “guarden silencio” en ese contexto. La secuencia ou gar epitrepetai autais lalein {οὐ γὰρ ἐπιτρέπεται αὐταῖς λαλεῖν | ou gár e-pi-trép-e-tai au-taîs la-leîn} expresa la razón del mandato mediante la conjunción explicativa gar; la forma impersonal pasiva epitrepetai con el infinitivo lalein construye la idea “no les es permitido hablar”, con autais en dativo marcando a quién se niega el permiso. La conjunción adversativa alla {ἀλλὰ | al-lá} introduce la alternativa normativa: hypotassesthosan {ὑποτασσέσθωσαν | hy-po-tas-sés-thō-san} es otro imperativo presente (voz media/pasiva), paralelo a sigatosan, que ordena un estado continuo de sujeción. La cláusula final kathos kai ho nomos legei {καθὼς καὶ ὁ νόμος λέγει | kathṓs kaí ho nó-mos lé-gei} funciona como base de autoridad; kathos establece la conformidad “como”, kai refuerza la conexión, y ho nomos como sujeto de legei presenta la Ley como instancia que “dice” o prescribe lo que aquí se ordena. En la traducción al español se conserva la secuencia mandato-razón-alternativa-fundamento, con ligeras reorganizaciones para respetar el orden natural sujeto-verbo-objeto y mantener la claridad discursiva. |