| 5. Exégesis Lingüística El versículo abre con thelo {θέλω | thélō} 'deseo', que introduce la voluntad continua de Pablo, seguida de la partícula pospositiva de {δὲ | dè}, que marca un avance contrastivo respecto del contexto previo. El complemento de ese deseo es el infinitivo lalein {λαλεῖν | laleîn} unido al dativo glossais {γλώσσαις | glṓssais}, formando la idea de “hablar en lenguas” como práctica deseable para todos pantas hymas {πάντας ὑμᾶς | pántas hymâs}. El adverbio mallon {μᾶλλον | mâllon} introduce un grado de preferencia y se conecta con la cláusula final marcada por hina {ἵνα | hína} y el subjuntivo prophetēte {προφητεύητε | prophēteúēte}, que señala el deseo superior de que la comunidad profetice. La segunda parte se articula en una cláusula comparativa: meizon de ho prophetēuōn ē ho lalōn glossais {μείζων δὲ ὁ προφητεύων ἢ ὁ λαλῶν γλώσσαις | meízōn dè ho prophēteúōn ē ho lalôn glṓssais}, donde los participios en nominativo funcionan como sustantivos, contrastando profecía y lenguas. La expresión ektos ei mē diermēneuē {ἐκτὸς εἰ μὴ διερμηνεύῃ | ektòs ei mē diermēneúē} introduce la excepción condicional “a menos que interprete”, modificando la valoración comparativa. El propósito último aparece en la cláusula final hina hē ekklēsia oikodomēn labē {ἵνα ἡ ἐκκλησία οἰκοδομὴν λάβῃ | hína hē ekklēsía oikodomḗn lábē}, donde ekklēsia es sujeto y oikodomēn objeto directo, y el aoristo subjuntivo labē expresa la finalidad de que la comunidad reciba edificación. En español, la estructura se mantiene mediante conectores de contraste (“pero”, “aunque”, “porque”) y de finalidad (“para que”), convirtiendo participios en expresiones relativas (“el que profetiza”, “el que habla”) para conservar el contraste funcional entre los dones. |