| 50. Exégesis Lingüística El versículo abre con touto de phēmi {Τοῦτο δέ φημι | Toû-to dé phē-mī} ‘pero esto digo’, una fórmula discursiva en la que el pronombre demostrativo en acusativo funciona como objeto directo de “digo”, introduciendo la declaración doctrinal que sigue. El vocativo adelphoi {ἀδελφοί | a-del-phoí} crea cercanía retórica y señala que la afirmación está dirigida a la comunidad. La conjunción completiva hoti {ὅτι | hó-ti} introduce la oración subordinada que expresa el contenido de lo que Pablo dice. Dentro de esa subordinada, la expresión sarx kai haima {σὰρξ καὶ αἷμα | sàrx kaí haî-ma} forma un sujeto compuesto tratado como una unidad conceptual para la humanidad en su condición física, gobernado por el verbo dynatai {δύναται | dý-na-tai} negado por ou {οὐ | ou} y complementado por el infinitivo klēronomēsai {κληρονομῆσαι | klē-ro-no-mê-sai}, que rige el objeto directo basileian theou {βασιλείαν θεοῦ | ba-si-leí-an the-oû}. La segunda cláusula, introducida por la conjunción negativa oude {οὐδὲ | ou-dé}, establece un paralelismo antitético: hē phthora {ἡ φθορὰ | hē phtho-rà} como sujeto y tēn aphtharsian {τὴν ἀφθαρσίαν | tēn aph-thar-sí-an} como objeto directo de klēronomei {κληρονομεῖ | klē-ro-no-meî}. El paralelismo sintáctico entre ambas mitades refuerza el contraste teológico entre la realidad presente corruptible y la herencia futura incorruptible del reino. En español se mantiene esta estructura mediante dos proposiciones coordinadas por “ni/tampoco”, conservando el infinitivo “heredar/recibir en herencia” y el contraste corrupción/incorrupción para expresar la imposibilidad categórica indicada por las negaciones griegas. |