| 9. Exégesis Lingüística El versículo se abre con la conjunción waw consecutiva yomer {וַיֹּאמֶר | wa-yō-mer} 'y dijo', enlazando con el discurso precedente. La interjección khalilah {חָלִילָה | ḥā-lî-lāh} 'lejos sea' marca una negación enfática anticipatoria de la condición. Luego aparece el infinitivo absoluto yadoa {יָדֹעַ | yā-ḏōa‘} 'saber' seguido del imperfecto eda {אֵדָע | ’ê-ḏā‘} 'llegare a saber', una construcción intensiva de cláusula condicional. El verbo nikhnah {נִכְנָה | nikkənâh} 'ha sido decretado' en Nifal perfecto indica un decreto irrevocable, seguido por el sustantivo hara {הָרָע | hā-rā‘} 'maldad' que señala daño intencional. La preposición me‘im {מֵעִם | mê-‘im} 'de parte de' con avi {אָבִי | ’ā-ḇî} 'mi padre' en constructo identifica al agente. El infinitivo constructo lavo {לָבֹא | lā-ḇō‘} 'venir' con aleikha {עָלֶיךָ | ‘ā-lê-ḵā} 'sobre ti' subraya la dirección del posible daño. Finalmente, la interrogativa retórica velo ogid {וְלֹא אוֹגִּיד | wə-lō‘ ’ō-gîḏ} '¿no declararé?' refuerza la certeza de la advertencia. Esta secuencia sintáctica refleja la lógica condicional y la fuerza emotiva del hebreo. |