| 7. Exégesis Lingüística El versículo inicia con la construcción causal umeElohim {וּמֵֽאֱלֹהִים | û-mē-ʾĕ-lō-hîm} 'y de Dios', que señala el origen divino de la derrota. El sustantivo tebusat {תְּבוּסַת | tə-ḇû-saṯ} 'derrota' actúa como sujeto, seguido del infinitivo lavo {לָב֖וֹא | lā-ḇōʾ} 'para venir', formando una cláusula causal. La sección coordinada uvevo yatza {וּבְבֹא֗וֹ יָצָ֤א | û-ḇə-ḇō-ʾō yā-ṣāʾ} 'y cuando vino, salió' conecta entradas y salidas de la narrativa, manteniendo el aspecto perfectivo. La cláusula relativa asher meshacho Yahweh {אֲשֶׁ֣ר מְשָׁח֣וֹ יְהוָ֔ה | ʾă-šer mə-šā-ḥō yə-hō-wāh} 'a quien ungió el SEÑOR' introduce la designación profética con un perfecto que implica finalización y propósito futuro. Finalmente, el infinitivo constructo Hifil lehachrit {לְהַכְרִ֖ית | lə-haḵ-rîṯ} 'para destruir' expresa propósito directo, reflejado en la construcción española sin agregar nexos superfluos. |