| 5. Exégesis Lingüística El versículo se abre con el objeto reflexivo heautous peirazete {ἑαυτοὺς πειράζετε | he-au-toùs pei-rá-ze-te}, donde el orden objeto–verbo enfatiza “a vosotros mismos” como foco del mandato. La cláusula condicional ei este en te pistei {εἰ ἐστὲ ἐν τῇ πίστει | ei es-té en tē̂ pís-tei} define el contenido de esa prueba: comprobar si se está “en la fe” como esfera vital y comunitaria. A continuación, la repetición variada heautous dokimazete {ἑαυτοὺς δοκιμάζετε | he-au-toùs do-ki-má-ze-te} refuerza el llamado a un examen continuo y cuidadoso, con un verbo que sugiere verificación para aprobar. La partícula disyuntiva ē introduce la pregunta retórica ē ouk epiginōskete heautous {ἢ οὐκ ἐπιγινώσκετε ἑαυτοὺς | ē ouk e-pi-gi-nṓ-ske-te he-au-toùs}, donde epiginōskete añade la idea de un conocimiento pleno y profundo de la propia condición espiritual. La oración completiva hoti Iesous Christos en hymin {ὅτι Ἰησοῦς Χριστὸς ἐν ὑμῖν | hó-ti Iē-soûs Khris-tós en hu-mîn} expresa el contenido de ese reconocimiento: la presencia de Jesús el Mesías dentro de la comunidad, con el dativo plural hymin marcando a los destinatarios como ámbito de esa presencia. Finalmente, la construcción ei mēti adokimoi este {εἰ μήτι ἀδόκιμοί ἐστε | ei mḗ-ti a-dó-ki-moi es-te} funciona como excepción condicional (“a menos que seáis reprobados”), usando ei con indicativo para presentar una posibilidad seria de desaprobación tras la prueba. En español se han conservado los dos imperativos diferenciados, la pregunta retórica introducida por “¿O es que no...?” y la cláusula exceptiva final, de manera que se mantenga la fuerza exhortativa y confrontadora del original griego. |