| 9. Exégesis Lingüística La oración se abre con kai {καὶ | kaí} que enlaza la afirmación con el discurso previo de Pedro. El indefinido ouden {οὐδὲν | ou-dén} funciona como objeto directo de diekrinen {διέκρινεν | di-é-kri-nen} y refuerza la idea de que no hubo "ninguna" distinción. El verbo diekrinen expresa la acción de "separar" o "hacer diferencia". La construcción preposicional metaxy hēmōn te kai autōn {μεταξὺ ἡμῶν τε καὶ αὐτῶν | me-ta-xý hē-môn te kaí au-tôn} usa metaxy con dos genitivos paralelos para señalar dos grupos (nosotros / ellos), unidos por te kai, subrayando que ambos quedan igualmente incluidos en la declaración. El participio aoristo katharisas {καθαρίσας | ka-tha-rí-sas} es adverbial y depende del verbo principal; indica la base o circunstancia en la que Dios no hizo distinción: "habiendo purificado". La frase tas kardias autōn {τὰς καρδίας αὐτῶν | tas kar-dí-as au-tôn} es objeto directo del participio, desplazando la atención al interior humano. El dativo instrumental tē pistei {τῇ πίστει | tē pí-stei} expresa el medio por el cual se realiza esa purificación: "por la fe". En español se reordena levemente la frase participial para conservar fluidez, pero se mantiene la relación lógica: la ausencia de distinción está ligada al acto previo de purificar los corazones por medio de la fe. |