| 8. Exégesis Lingüística El versículo comienza con la conjunción kai {καὶ | kaí} que enlaza esta afirmación con el argumento previo de Pedro. El grupo nominal ho kardiognostes theos {ὁ καρδιογνώστης θεὸς | ho kar-di-o-gnō-stēs the-ós} presenta a Dios como sujeto, con kardiognostes funcionando como epíteto en aposición que caracteriza a Dios como el que conoce el interior humano. El verbo principal emarturesen {ἐμαρτύρησεν | e-mar-tý-rē-sen} está en aoristo activo indicativo tercera persona singular y expresa un acto puntual de dar testimonio. El dativo autois {αὐτοῖς | au-toîs} marca a quienes reciben ese testimonio a favor suyo. El participio dous {δοὺς | doûs} en nominativo masculino singular concuerda con theos y se usa como participio circunstancial que indica el medio por el cual Dios dio testimonio: dando el don del Espíritu. El objeto directo se expresa en la frase articular to pneuma to hagion {τὸ πνεῦμα τὸ ἅγιον | tò pneû-ma tò há-gi-on}, donde el artículo repetido subraya tanto el sustantivo como su cualidad de santidad. Finalmente, la cláusula comparativa kathos kai hemin {καθὼς καὶ ἡμῖν | ka-thṓs kaí hē-mîn} introduce la referencia a “nosotros” en dativo como término de comparación, subrayando que Dios actuó de la misma manera con ambos grupos, lo cual en español se refleja mediante una construcción comparativa (“así como también a nosotros” / “tal como lo hizo con nosotros”) que explicita la igualdad de trato divino. |