| 24. Exégesis Lingüística El versículo comienza con Ioudaios {Ἰουδαῖος | Iou-daî-os} ‘judío’ en posición inicial, funcionando como encabezado del nuevo sujeto en la narración. La partícula pospositiva de {δέ | dé} introduce transición narrativa, mientras tis {τις | tis} ‘cierto’ matiza al sujeto como individuo particular pero no previamente conocido. La secuencia nominal Ioudaios tis Apollos {Ἰουδαῖος δέ τις Ἀπολλῶς | Iou-daî-os dé A-pol-lôs} reúne etnicidad y nombre propio, reforzada por onomati {ὀνόματι | o-nó-ma-ti} ‘de nombre’, giro helenístico típico de identificación. Alexandreus tō genei {Ἀλεξανδρεὺς τῷ γένει | A-le-xan-dreús tôi gé-nei} combina un gentilicio con un dativo de origen, subrayando procedencia cultural y social. La aposición anēr logios {ἀνὴρ λόγιος | a-nḗr ló-gi-os} presenta a Apolos como varón reconocido y retóricamente preparado. El verbo katentesen {κατήντησεν | ka-tḗn-tē-sen} en aoristo introduce el evento puntual de su llegada, con eis Epheson {εἰς Ἔφεσον | eis É-phe-son} marcando el destino. La construcción dynatos on en tais graphais {δυνατὸς ὢν ἐν ταῖς γραφαῖς | dy-na-tós ōn en taîs gra-phaîs} es perifrástica (adjetivo más participio de eimi), indicando una cualidad continua: su competencia estable en las Escrituras como rasgo definitorio. En español se refleja mediante “siendo poderoso en las Escrituras” en la formal y “era un excelente conocedor de las Escrituras” en la dinámica, conservando la idea de capacidad permanente. |