| 21. Exégesis Lingüística El versículo se inicia con la conjunción narrativa vav consecutiva yayet {וַיֵּ֨ט | way-yēṭ} “alzó”, que ubica la acción en el pasado inmediato. El sujeto Mosheh {מֹשֶׁה | mō-šeh} sigue al verbo, reflejando el orden verbo-sujeto propio del hebreo bíblico. La construcción yado ʿal hayam {יָדוֹ עַל־הַיָּם | yā-ḏô ʿal-hay-yām} señala la intervención física de Moisés sobre el mar con el objeto directo introducido por et {אֶת־ | ʾet}. A continuación, el Hifil vayōlekh {וַיּ֣וֹלֶךְ | way-yō-leḵ} muestra la causalidad divina: Yahweh {יְהוָה | Yə-hō-wāh} impulsa el retroceso de las aguas. El instrumento aparece en bǝrûaḥ qādim ʿazzāh {בְּר֨וּחַ קָדִ֤ים עַזָּה | bə-rū-aḥ qā-ḏîm ʿaz-zāh}, un sintagma preposicional que subraya la fuerza del viento oriental. La frase kol-hallaylah {כָּל־הַלַּיְלָה | kol-hallay-lāh} indica la duración total del fenómeno. Con vayasem lecharavah {וַיָּשֶׂם לֶחָרָבָה | way-yā-śem le-ḥā-rā-ḇāh} se describe la exposición del fondo marino en lecho seco, mientras que la voz pasiva Nifal vayyibbaqeu hamayim {וַיִּבָּקְע֖וּ הַמָּיִם | way-yib-bā-qə-ʿū ham-mā-yim} enfatiza el resultado: las aguas se partieron. |