| 37. Exégesis Lingüística El versículo comienza con laken {לָכֵן | lā-kēn} ‘por tanto’, introduciendo la consecuencia del juicio. La partícula enfática hineni {הִנְנִ֨י | hin-nē-nî} ‘he aquí yo’ destaca la acción personal divina. La secuencia verbal formada por mekabetz {מְקַבֵּ֤ץ | mə-ka-bētz} ‘que reúno’ y ve-kibatzti {וְקִבַּצְתִּי֩ | wə-ki-batz-tî} ‘y reuniré’ establece un paralelismo de convocatoria y ejecución del juicio colectivo. Las cláusulas relativas con asher {אֲשֶׁ֣ר | ʾă-šer} ‘que/quienes’ vinculan los objetos de amor (aravt {עָרַ֣בְתְּ | ʿā-ravt} ‘complaciste’) y de odio (sanet {שָׂנֵ֑את | śā-nēt} ‘odiaste’), subrayando la universalidad de la retribución. Las expresiones de localización (aleyhem {אֲלֵהֶ֔ם | ʿă-lê-hem} ‘ante ellos’, misaviv {מִסָּבִ֗יב | miš-sā-viv} ‘de alrededor’) delimitan el espacio del juicio. El sustantivo ervateikh {עֶרְוָתֵךְ֙ | ʿer-va-te-ikh} ‘tu desnudez’ y el verbo vegileti {וְגִלֵּיתִ֤י | wə-gi-lē-tî} ‘y descubriré’ enfatizan la exposición de la vergüenza pública como forma de castigo, y la repetición de ervateikh en la cláusula final refuerza el efecto humillante. |