| 17. Exégesis Lingüística El hebreo ezequielita inicia con vaakhus {וָאָחוּס | wā-ʾā-ḥûs} 'tuve compasión', un Qal wayyiqtol con vav consecutivo que intensifica la acción divina. La expresión eini {עֵינִי | ʿê-nî} 'mi ojo' actúa como metáfora de vigilancia constante, seguida de alehem {עֲלֵיהֶם | ʿă-lê-hem} 'sobre ellos' para indicar la dirección del cuidado. El infinitivo constructo mishchitam {מִשְׁחִיתָם | miš-ḥî-tām} 'destruirlos' en Hifil resalta la posibilidad de aniquilación activa que se previene. La conjunción negativa ve'lo {וְלֹא | wə-lōʾ} 'y no' con asiti {עָשִׂיתִי | ʿā-sî-ti} 'hice' y el objeto otam {אוֹתָם | ʾō-ṯām} refuerzan la negación total de la acción, mientras que killah {כִּלָּה | kil-lāh} 'aniquilarlos' subraya la consumación evitada y bamidbar {בַּמִּדְבָּר | ba-mid-bār} 'en el desierto' contextualiza históricamente la escena exiliar. Esta construcción contrasta el juicio potencial con la misericordia real de Yahweh. |