| 6. Exégesis Lingüística El versículo consta de dos cláusulas coordinadas por la conjunción causal ki {כִּֽי־ | kî} ‘porque’, cada una con un verbo que describe el estado resultante. El sintagma mei Nimrim {מֵ֥י נִמְרִ֖ים | mê nim-rîm} emplea el estado constructo para unir el topónimo y “aguas”. En la primera cláusula, el participio meshammot {מְשַׁמּ֣וֹת | mə-šam-mōṯ} califica el sujeto y el imperfecto yihyu {יִֽהְי֑וּ | yih-yû} predica un futuro de existencia. La segunda cláusula usa el perfecto en yavesh chatzir {יָבֵ֤שׁ חָצִיר֙ | yā-vēš ḥā-ṣîr} y en kalah deshe {כָּ֣לָה דֶ֔שֶׁא | kā-lāh de-še} para indicar acciones completadas, y concluye con la negación absoluta lo hayah yereq {לֹ֥א הָיָֽה יֶ֖רֶק | lō hā-yāh ye-req}, invirtiendo el orden verbo-sustantivo para subrayar la completa ausencia de verdor. Este paralelismo causa-resultado y la inversión sintáctica intensifican la progresión de la devastación ecológica. |