| 13. Exégesis Lingüística La oración se abre con la cláusula temporal hotan de elthē ekeinos {ὅταν δὲ ἔλθῃ ἐκεῖνος | hó-tan dè él-thē e-keî-nos} 'cuando venga aquel', donde hotan introduce un marco futuro abierto, requiriendo el verbo en subjuntivo (elthē) y marcando condición temporal para todo lo que sigue. El pronombre demostrativo ekeinos funciona de manera enfática, retomado inmediatamente por el sintagma nominal to pneuma tēs alētheias {τὸ πνεῦμα τῆς ἀληθείας | tò pneû-ma tês a-lē-theí-as}, donde el artículo y el genitivo de cualidad definen a este sujeto como el Espíritu caracterizado por la verdad. El verbo hodēgēsei hymas {ὁδηγήσει ὑμᾶς | ho-dē-gḗ-sei hy-mâs} establece con un futuro activo la función principal del Espíritu: guiar a los discípulos como objeto directo hacia un ámbito específico expresado por la preposición en con dativo en tē alētheia pasē {ἐν τῇ ἀληθείᾳ πάσῃ | en têi a-lē-theí-a pá-sēi}, donde el dativo de esfera y el adjetivo pasē destacan la totalidad de la verdad como campo de su guía. La siguiente sección, introducida por ou gar lalēsei aph heautou {οὐ γὰρ λαλήσει ἀφʼ ἑαυτοῦ | ou gár la-lḗ-sei aph he-au-toû}, usa gar para explicar la naturaleza de esa guía: la negación ou unida al futuro lalēsei y a la expresión preposicional con genitivo “de sí mismo” recalcan que el contenido del mensaje no se origina en el propio Espíritu. El contraste all hosa akousei lalēsei {ἀλλʼ ὅσα ἀκούσει λαλήσει | all hó-sa a-koú-sei la-lḗ-sei} muestra, mediante la conjunción adversativa y el pronombre relativo neutro plural, que el Espíritu comunicará exactamente aquello que (hosa) oirá (akousei, futuro) y luego hablará (lalēsei), subrayando dependencia y fidelidad en la transmisión. Finalmente, la cláusula coordinada kai ta erchomena ananggelei hymin {καὶ τὰ ἐρχόμενα ἀναγγελεῖ ὑμῖν | kaí tà er-khó-me-na a-nang-ge-leî hy-mîn} amplía su ministerio al futuro mediante el participio presente erchomena sustantivado por ta como “las cosas que vienen”, objeto directo de ananggelei, mientras el dativo hymin marca a los discípulos como receptores de esa revelación. La secuencia de futuros (hodēgēsei, lalēsei, akousei, lalēsei, ananggelei) configura un retrato coherente del Espíritu como guía, portavoz y revelador de la verdad presente y futura. |