| 28. Exégesis Lingüística El enunciado se organiza en dos miembros coordinados. El primero comienza con el verbo exelthon {ἐξῆλθον | exêlthon} ‘salí’, aoristo que presenta la salida del Hijo como un hecho completo en el pasado, seguido de la frase preposicional ek tou patros {ἐκ τοῦ πατρὸς | ek toû patrós} ‘del Padre’, que indica procedencia con el genitivo. La conjunción kai {καὶ | kaí} enlaza el verbo perfecto elēlytha {ἐλήλυθα | elḗlytha} ‘he venido’ con la frase eis ton kosmon {εἰς τὸν κόσμον | eis tón kós-mon} ‘al mundo’, donde eis con acusativo marca el ingreso en un ámbito. El segundo miembro se introduce con el adverbio palin {πάλιν | pá-lin} ‘otra vez’, que retoma el movimiento pero ahora en sentido inverso: el presente aphiēmi {ἀφίημι | aphíēmi} ‘dejo’ expresa acción inmediata y en curso al hablar, con ton kosmon {τὸν κόσμον | tón kós-mon} como objeto directo. La coordinación con kai y el presente deponente poreuomai {πορεύομαι | po-reú-o-mai} ‘voy’ seguido de pros ton patera {πρὸς τὸν πατέρα | prós tón pa-té-ra} ‘hacia el Padre’ describe el movimiento orientado al destino final. La progresión aspectual (aoristo–perfecto–presentes) traza un arco teológico de procedencia, presencia y retorno. En español se conserva la secuencia de acciones y la doble referencia al Padre como origen y meta, utilizando tiempos verbales que reflejan tanto el hecho cumplido como la inmediatez del abandono del mundo. |