| 5. Exégesis Lingüística El versículo abre con la secuencia adverbial y adversativa nyn de {νῦν δὲ | nŷn dè} que marca una transición temporal y discursiva, contrastando la situación presente con lo anterior. El verbo principal hypago {ὑπάγω | hy-pá-gō} en presente indicativo describe la partida inminente del hablante, con la frase preposicional pros ton pempsanta me {πρὸς τὸν πέμψαντά με | prós tón pémp-san-tá me} que expresa movimiento “hacia” la persona caracterizada por el participio pempsanta {πέμψαντά | pémp-san-tá} ‘el que ha enviado’. Esta construcción participial, sin sustantivo expreso, funciona como perífrasis para referirse al remitente divino, subrayando la relación de comisión. La segunda mitad del versículo, introducida por kai {καὶ | kaí}, presenta un contraste pragmático: oudeis ex hymon {οὐδεὶς ἐξ ὑμῶν | ou-deís ex hy-môn} “nadie de vosotros” como sujeto, seguido del verbo erota {ἐρωτᾷ | e-rō-tâ} con objeto directo me {με | me} y la cita directa introducida por Pou {Ποῦ | Poû}. La pregunta “¿Adónde vas?” usa el presente hypageis {ὑπάγεις | hy-pá-geis} para focalizar el destino inmediato del hablante. El orden griego coloca en relieve tanto el origen de la misión (el que envió) como la falta de respuesta adecuada de los discípulos. En español se mantiene el paralelismo de las dos cláusulas y se respeta la progresión lógica, conservando la idea de envío y el matiz de omisión en la reacción de los oyentes. |