| 15. Exégesis Lingüística El núcleo verbal de la oración es eroto {ἐρωτῶ | e-rō-tô} 'pedir, suplicar', en presente de indicativo, que presenta la intercesión de Jesús como acción actual y durativa. La negación inicial ouk {οὐκ | ouk} 'no' niega explícitamente el contenido de la primera cláusula de propósito introducida por hina {ἵνα | hína} 'para que'. Esa primera cláusula contiene el verbo ares {ἄρῃς | á-rēs} 'quites', que con el pronombre autous {αὐτοὺς | au-toús} 'a ellos' y la frase preposicional ek tou kosmou {ἐκ τοῦ κόσμου | ek toû kósmou} 'fuera del mundo' expresa la posibilidad de una retirada total de los discípulos del ámbito del mundo. La conjunción adversativa allʼ {ἀλλʼ | all} 'sino' introduce un fuerte contraste y da paso a una segunda cláusula de propósito con hina {ἵνα | hína}, ahora con el verbo tereses {τηρήσῃς | tē-rē-sēs} 'guardes, protejas', que expresa la verdadera petición: no es extracción, sino preservación. Esta cláusula paralela retoma autous {αὐτοὺς | au-toús} como objeto directo y cambia el complemento preposicional a ek tou ponerou {ἐκ τοῦ πονηροῦ | ek toû po-nē-roû} 'fuera del maligno/del mal', manteniendo la misma estructura ek tou + genitivo pero variando el referente: el dominio hostil del kosmos frente a la personificación o abstracción del mal en poneros. La ambigüedad gramatical de ponerou (masculino 'el maligno' o neutro 'el mal') permite una lectura rica que abarca tanto a Satanás como a la realidad del mal. En español se reproduce el paralelismo con la estructura “no... sino que...”, manteniendo las dos cláusulas de propósito y la oposición conceptual entre quitar y guardar, así como entre mundo y maligno. |