| 6. Exégesis Lingüística El versículo abre con ephanerosa {Ἐφανέρωσά | Ephanérōsa} 'manifesté', un aoristo activo indicativo en primera persona singular que presenta la revelación del Padre como una acción cumplida en el ministerio de Jesús. El pronombre posesivo sou {σου | soû} precede a to onoma {τὸ ὄνομα | tò ónoma}, colocando el énfasis en que el nombre pertenece al Padre; en la tradición bíblica, onoma {ὄνομα | ónoma} implica identidad y carácter, de modo que Jesús declara haber hecho visible quién es el Padre. La frase dativa tois anthropois {τοῖς ἀνθρώποις | toîs anthrṓpois} marca a los destinatarios de esa revelación, especificados por la relativa hous edokas moi ek tou kosmou {οὓς ἔδωκάς μοι ἐκ τοῦ κόσμου | hoús édōkas moi ek toû kósmou}; el relativo hous enlaza con “hombres” y la preposición ek con genitivo expresa que estos discípulos fueron sacados del ámbito del kosmos {κόσμου | kósmou} 'mundo'. La siguiente cláusula soi esan kamoi autous edokas {σοὶ ἦσαν κἀμοὶ αὐτοὺς ἔδωκας | soí êsan kamoí autoús édōkas} refuerza la idea de propiedad previa (“eran tuyos”) y de entrega al Hijo, con el imperfecto esan {ἦσαν | êsan} subrayando un estado continuo en el pasado y la contracción kamoi {κἀμοὶ | kamoí} indicando la coordinación estrecha “y a mí”. La cláusula final kai ton logon sou teterekan {καὶ τὸν λόγον σου τετήρηκαν | kaí tòn lógon soû tetḗrēkan} introduce el resultado: los discípulos han guardado la palabra del Padre; el perfecto teterekan {τετήρηκαν | tetḗrēkan} indica una acción pasada con efectos presentes, de modo que la obediencia actual demuestra la eficacia de la revelación. En español, se mantiene la red relacional mediante posesivos repetidos (“tu nombre”, “tu palabra”, “eran tuyos”) y una cadena de cláusulas coordinadas que refleja el flujo del original: revelación del Padre, procedencia de los discípulos, su pertenencia al Padre y su respuesta obediente. |