| 28. Exégesis Lingüística El versículo inicia con la conjunción condicional ve-im {וְאִם־ | wə-ʾim} 'y si', estableciendo una alternativa en las normas previas. La locución tachteha {תַּחְתֶּיהָ֩ | taḥ-tê-hā} 'debajo de ella' precisa la posición de habbahereth {הַבַּהֶרֶת | ha-bba-he-ret} 'la mancha blanca'. El verbo taʿamod {תַעֲמֹד | ta-ʿă-mō-ḏ} 'permanece', en imperfecto, condiciona la persistencia como criterio diagnóstico. La negación lo fashetah {לֹא־פָשְׂתָה | lōʾ pā-šə-ṯāh} 'no se ha extendido' impide la difusión a va-or {בָעוֹר֙ | bā-ʿôr} 'la piel', mientras que el adjetivo kehah {כֵהָה | kē-hāh} 'oscura' señala disminución de color. La frase se-et hammikhvah hi {שְׂאֵת הַמִּכְוָה הִוא | śe-ʾēt ham-mik-wāh hîʾ} 'es hinchazón de la quemadura' atribuye la lesión a quemadura previa, y vetiharo hakkohen {וְטִֽהֲרוֹ֙ הַכֹּהֵ֔ן | wə-ṭi-hă-rô ha-kō-hên} 'y lo declarará limpio el sacerdote' cierra la evaluación con autoridad ritual. La conjunción causal ki {כִּֽי־ | kî} 'porque' introduce tsarevet hammikhvah hi {צָרֶבֶת הַמִּכְוָ֖ה הִֽוא | ṣā-rê-veṯ ham-mik-wāh hîʾ} 'es cicatriz de la quemadura', confirmando que no es contagiosa. |