| 34. Exégesis Lingüística La oración comienza con la conjunción condicional ki {כִּי | kî}, que introduce la protasis. El imperfecto tavo’u {תָבֹאוּ | tā-ḇō-ʾû} expresa la entrada futura en Canaán, delimitada por la cláusula relativa asher {אֲשֶׁר | ʾă-šer}, que identifica la tierra como un don divino. En la cláusula consecutiva, venatati {וְנָתַתִּי | wə-nā-taṯ-tî} introduce la acción perfecta de “poner” la plaga, marcando la intervención divina. La construcción genitiva be-beit eretz achuzzatchem {בְּבֵית אֶרֶץ אֲחֻזַּתְכֶם | bə-ḇêṯ ʾe-reṣ ʾă-ḥuz-zat-khem} expresa la posesión territorial. En la formal, el subjuntivo ponga refuerza la modalidad condicional; en la dinámica, el indicativo pongo presenta la norma como posible acción real. |